Origen
Y Propósito de la Orden
Entre las diversas familias religiosas se encuentra la
Orden de agustinos recoletos.
En el siglo XVI, algunos religiosos agustinos de la provincia
de Castilla, impulsados por un especial carisma colectivo, deseaban
vivir con renovado fervor y nuevas normas la forma de vida consagrada
que san Agustín fundó en la Iglesia, ilustró con
su doctrina y ejemplo y ordenó en su santa Regla.
Los padres vocales del capítulo de Toledo (1588),
conscientes de esa divina inspiración y no quetriendo oponerse
al Espíritu Santo, determinaron que se destinaran, o se fundaran
algunas casas en las que se observara la nueva forma de vida, según
las normas que daría el definitorio provincial para «esta
reformación que la piedad del Señor despierta en algunos
enviando su Espíritu».
La Iglesia ratificó la autenticidad de este carisma
aprobando las normas o Forma de vivir y las Constituciones, e
inscribiendo finalmente a la nueva familia entre las órdenes
religiosas.
El propósito de la Orden de agustinos recoletos
es el propio de una familia religiosa, suscitada bajo el impulso del
Espíritu Santo y aprobada por la autoridad de la Iglesia: sus
miembros, viviendo en comunidad de hermanos, desean seguir e imitar
a Cristo, casto, pobre y obediente; buscan la verdad y están
al servicio de la Iglesia; se esfuerzan por conseguir la perfección
de la caridad según el carisma de san Agustín y el espíritu
de la primitiva legislación y, muy especialmente, de la llamada
Forma de vivir.
El carisma agustiniano se resume en el amor a Dios sin
condición, que une las almas y los corazones en convivencia comunitaria
de hermanos, y que se difunde hacia todos los hombres para ganarlos
y unirlos en Cristo dentro de su Iglesia.
El espíritu de la primitiva legislación
se expresa en la definición 5. del capítulo de Toledo:
«Porque hay entre nosotros, o al menos puede haber, algunos tan
amantes de la perfección monástica que desean seguir un
plan de vida más austero, cuyo legítimo deseo debemos
favorecer para no poner obstáculos a la obra del Espíritu
Santo ..., determinamos que en esta nuestra Provincia se señalen
o se funden de nuevo tres o más monasterios de varones ..., en
los que se practique una forma de vida más estricta».
Este propósito fue el de los fundadores y ha ido
realizándose a lo largo de la historia de la Orden.
La Orden de agustinos recoletos es, con pleno derecho,
heredera de la familia religiosa fundada por san Agustín. Patrimonio
espiritual de la Orden son la vida, la doctrina y la Regla de
san Agustín, como también los ejemplos de santidad y los
desvelos por el reino de Dios de tantos hombres ilustres que, a lo largo
de los siglos, han dado esplendor a la gran familia agustiniana.