Preguntas Frecuentes

Como en el caso del Glosario, las Preguntas Frecuentes
debe considerarse "una labor continua." Por lo tanto
recibimos con agrado sus preguntas acerca de nuestra forma de vida o
las palabras que empleamos para describirla, y esperamos contestarlas
en una de las dos secciones anteriormente citadas.
¿Qué es una comunidad religiosa o congregación
en la Iglesia Católica?
Una comunidad religiosa o congregación en la Iglesia Católica
es un grupo de hombres o de mujeres unidos en la fe, y que han prometido
públicamente servir a Dios y a su pueblo imitando a Jesucristo. Ellos
siguen la forma de vida de Jesucristo llevando al mundo su misión de
amor. Puesto que todos los Cristianos en un sentido son llamados por
el Bautismo a esta misma vocación de imitar a Cristo y servir al prójimo,
los religiosos lo hacen tomando votos formales: tradicionalmente estos
votos son de pobreza, castidad y obediencia. Los religiosos llevan una
vida distintiva reconocida por la Iglesia y regida por las Constituciones
(leyes) de aquel instituto al cual han decido libremente unirse.
¿Por qué hay tantas diferentes comunidades religiosas
en la Iglesia Católica?
¿Por qué hay Benedictinos, Dominicos, Franciscanos, Jesuitas,
Agustinos y tantas otras comunidades religiosas en la Iglesia? Esto
se debe al "movimiento del Espíritu y a las circunstancias en la historia
de la humanidad. Desde los comienzos de la Iglesia hubo individuos que
se inspiraron en los Evangelios de Jesús para convertirse en sus discípulos.
No obstante, ser dicípulo se puede expresar de distintas maneras dada
la personalidad y circunstancias particulares de cada persona y también
las necesidades de los tiempos. Los fundadores de las grandes comunidades
religiosas - Benito, Francisco de Asís, Domingo, Ignacio de Loyola,
y Agustín - tenían una visión de fe (carisma) significativa y atrayente
a los demás. Una vez alguién comparó las comunidades religiosas a un
ramo de flores. Estas flores representan las enseñanzas del Evangelio,
y son las mismas para todos. Pero cada persona que recibe las flores,
las arreglaría de una manera un poco distinta, creando así diferentes
diseños con los mismos materiales básicos. Ocurre lo mismo con las comunidades
religiosas. Las diferencias dentro de cada comunidad religiosa hace
que se complementen y así enriquecen la Iglesia. Estas llevan a cabo
diferentes funciones y necesidades de una manera similar a la analogía
de San Pablo sobre el Cuerpo de Cristo en la cual los diferentes miembros
trabajan todos para el bien común, aunque en distintas formas.
¿Cuáles son algunas de las principales diferencias
entre las comunidades religiosas?
Una de las principales diferencias entre los religiosos
era entre aquéllos que escogían vivir solos como ermitaños o "anacoretas",
y aquéllos que escogían vivir juntos,"cenobitas". A través de la historia
de la Iglesia, la comunidad o la forma de vida religiosa cenobítica
fue la que predominó.
Entre los religiosos que viven en comunidades la distinción
más significativa está entre aquéllos que son más
contemplativos y aquéllos que son más activos - el balance
entre oración y ministerio. Aquí no es una cuestión
de uno u otro: todas las comunidades están comprometidas tanto
a la oración como al ministerio. No obstante, algunas comunidades
ponen más énfasis en uno que en el otro. Un ejemplo de
una comunidad mayormente contemplativa sería la de los Trapenses
los cuales viven en un monasterio (en clausura) y dedican casi todo
su tiempo a la contemplación y a la oración. Un ejemplo
de una comunidad mayormente activa sería la de los Jesuitas, que llevan
una forma de vida más abierta y emplean casi todo su tiempo en
algún ministerio tal como la eneñanza o la labor misionera.
Los Agustinos Recoletos caerían en algún lugar dentro
de estos dos diferentes estilos de vida religiosa, ya que tienen una
vida rica de oración y también de ministerio. Una vez el Papa Pablo VI
se refirió a los Agustinos Recoletos como "Apóstoles Contemplativos"
así indicando que incorporaban ambos extremos del spectrum religioso
en su tradición.
El hecho de que una comunidad sea más contemplativa o
más activa influenciaría otras cualidades distintivas del grupo tal
como modo de vida, forma de vestir, obligaciones de la comunidad, y
forma de relacionarse con aquéllos fuera de la comunidad.
¿Cómo está estructurada una comunidad religiosa?
La mayoría de las comunidades religiosas internacionales
funcionan en tres niveles: internacional, regional y local. El nivel
internacional representaría toda la Orden. En este nivel, la autoridad
recae en el Prior General, el jefe supremo de la Orden, junto con su
consejo. El nivel regional representaría una división regional conocida
como una provincia. A este nivel la autoridad recae en el Prior Provincial
junto con su consejo. El nivel local representaría a la comunidad particular
("casa"). En este nivel la autoridad recae en el Prior local y su consejo.
Las leyes de la comunidad, usualmente conocidas como Constituciones,
gobiernan las relaciones entre estas distintas divisiones dentro de
la Orden tanto como las obligaciones y los derechos de cada religioso.
El Vaticano tiene que aprobar las Constituciones de todas las Ordenes
internacionales. Los Agustinos Recoletos son una Orden internacional
y como tal existirían en todos los niveles mencionados anteriormente.
Esta forma de gobierno hace que los religiosos estén "exentos" de la
autoridad de los obispos locales, poniéndolos bajo la autoridad de sus
propios superiores y por último bajo la del Papa en Roma.
Las comunidades que son nacionales o locales (diocesanas)
omitirían una o más de estas divisiones.
¿Cuál es la diferencia entre un sacerdote diocesano
y un religioso?
Un sacerdote diocesano (a veces se le llama sacerdote
"secular") está bajo la autoridad de un obispo local (diocesano) y trabaja
dentro de un territorio particular o diócesis, tal como Nueva York,
Chicago o Los Angeles. Un religioso (a veces llamado "regular" ya que
sigue una "regla" religiosa) está bajo la dirección de un superior de
la Orden y no está limitado a un territorio en particular; sino que
puede trabajar dondequiera que la Orden religiosa lleve a cabo su misión.
En los Estados Unidos esto significa que un religioso podría estar asignado
a varios estados. Si la Orden es internacional (tal como los Agustinos
Recoletos) esto significa que los religiosos podrían estar asignados
a varios países.
Mientras que los sacerdotes diocesanos están asignados
frecuentemente a vivir juntos en una rectoría (residencia para sacerdotes
que trabajan en una iglesia o parroquia en particular) ellos no insisten
tanto en la importancia de hacer cosas conjuntamente como los religiosos
que usualmente son llamados a trabajar juntos en equipo. Este espíritu
de comunidad es especialmente fuerte entre los Agustinos Recoletos quienes
son llamados a formar una comunidad tal como afirmó San Agustín: "una
en mente y corazón de camino a Dios." Otra diferencia entre un sacerdote
diocesano y un religioso es que el religioso puede ser sacerdote, hermano
o diácono.
¿Cual es la diferencia para los Agustinos Recoletos
entre un sacerdote, un hermano y un diácono?
Nuestro compromiso principal como Agustinos Recoletos
es vivir la vida religiosa como se describe en la Regla y los demás
escritos de San Agustín. Todos los Agustinos Recoletos (ya sean
destinados a ser sacerdotes, hermanos o diáconos) comparten la
misma formación inicial (entrenamiento) en el postulado y el
noviciado. Estudian acerca de la naturaleza de la vida religiosa, la
Regla y las enseñanzas espirituales de San Agustín,
junto con las Constituciones e historia de la Orden. Los estudios
posteriores al noviciado orientarían y prepararían al
Agustino Recoleto para desempeñar su papel futuro como sarcerdote,
hermano o diácono a través de un entrenamiento especializado.
Para los Agustinos Recoletos los términos "sacerdote",
"hermano" y "diácono" se refieren más a lo que hacemos que a lo que
somos.
¿Cuánto tiempo toma hacerse Agustino Recoleto?
Por lo menos cinco años: 1 año de postulado;
1 año de noviciado; y tres años de votos temporales. Después
de ese período sería el tiempo necesario para satisfacer
los requisitos para hacerse sacerdote, hermano o diácono.
Para recibir el órden sacerdotal se requiere 4 años de
estudios universitarios y 4 años de teología. Esto no lo determina la
Orden sino la Ley (Canónica) de la Iglesia. En muchos casos los candidatos
al sacerdocio entran en la Orden con un número de créditos universitarios
ya completados. Además, los estudios universitarios usualmente continúan
durante el postulado, y los estudios universitarios y/o los estudios
de teología durante los votos temporales. Para los candidatos al sacerdocio,
usualmente se requiere de 8 a 10 años de preparación para la ordenación.
Los requisitos para ser hermano son más flexibles
que los del sacerdocio y pueden realizarse dentro de un mínimo
de 5 años. No obstante, si un hermano quiere entrar en un campo
especializado - por ejemplo - la enseñanza o la contabilidad,
los requisitos académicos pueden exigirle un período más
largo de preparación.
Requirements for the diaconate, like the priesthood, are
determined by Church Law. Most diaconate programs in the United States
consist of 4-5 years of study.
Los requisitos anto para el diaconato como para el sacerdocio,
los determina la Ley de la Iglesia. En los Estados Unidos la mayoría
de los programas para el diaconato consisten en 4-5 años de estudios.
Para todos los religiosos hacerse miembro completo de
la Orden se logra al profesar los votos solemnes (perpétuos).
¿Por qué hay menos vocaciones a la vida
religiosa (y al sacerdocio) hoy en día?
Nadie sabe en realidad, aunque hay muchas teorías (algunas
basadas en estudios bastante elaborados.) Todos están de acuerdo en
que la primera parte del siglo XX fue un tiempo extraordinariamente
abundante en vocaciones para los Estados Unidos. Cada año cientos de
hombres y mujeres jóvenes llegaban a los noviciados religiosos y a los
seminarios diocesanos. Algunos seminarios, construídos para albergar
entre 200-300 seminaristas se llenaron casi al máximo durante esos años,
resultando así que rara vez había escasez de personal en las parroquias
u otros ministerios tales como escuelas parroquiales, o capellanías
en hospitales, entidades militares y prisiones.
Todo esto empezó a cambiar a principios de los años 1960s
alrededor del tiempo del Segundo Concilio Vaticano (1962-65). Algunos,
en efecto, han culpado al Concilio de esta recaída en vocaciones debido
a que por primera vez en unos 400 años se realizaron cambios significativos
en la Iglesia. Las razones verdaderas a las que se debe esta escasez
en vocaciones fueron, sin duda, mucho más complejas y tienen que ver
con los cambios no solamente en la iglesia sino también dentro de la
sociedad y de la cultura. Es importante recordar que los cambios que
mencionamos aquí deben verse como característicos, en muchos casos,
a los Estados Unidos y Europa Occidental. En muchas otras partes del
mundo incluyendo los países denominados "en desarrollo," no fueron afectados
y por lo tanto continuaron produciendo abundantes vocaciones, y ahora
muchos de éstos nos están "evangelizando" a nosotros.
Tratando de comprender la escasez de vocaciones religiosas
y sacerdotales en años recientes, muchos han señalado el decaimiento
en los valores espirituales y el materialismo que parece caracterizar
al mundo moderno. Hay un "ateísmo práctico" en el mundo actual, que
aunque no niega especificamente las realidades espirituales, permanece
indiferente a éstas y a favor de otras ya sea el poder, la riqueza o
la posición social. En una sociedad donde realizarse, vivir la buena
vida, y una moralidad pragmática ("si te hace sentirte bien, hazlo")
predominan, hay cierto prejuicio en contra de aquellas profesiones que
anteriormente se valoraban pero que ahora se han convertido "contraculturales."
¿Por qué hacerse sacerdote o religioso y "dejar a un lado" todo lo que
ofrece el mundo moderno?
La tal llamada "revolución sexual" también ha afectado
las actitudes hacia la vida religiosa y el sacerdocio, ya que ambas
requieren el celibato (castidad) en el estilo de vida, prohibiendo el
matrimonio o relaciones sexuales para aquellos que escogen abrazar estas
vocaciones. Si uno siente que no puede ser una persona auténtica o realizada
sin ser sexualmente activo, seguramente no considerará los requisitos
del celibato en la vida religiosa o el sacerdocio. Otra consecuencia
de la revolución sexual junto con los adelantos en la tecnología reproductiva
ha sido el decaimiento en el número de niños que las parejas tienen,
como resultado del aumento en el uso de anticonceptivos incluyendo el
aborto. En familias más pequeñas hay menos hijos disponibles para satisfacer
la variedad de necesidades y expectativas de la familia, incluyendo
la de "entregar" un miembro de la familia al servicio de la Iglesia.
Es interesante observar que en las sociedades donde se
han mantenido los valores espirituales y morales tradicionales, todavía
abundan las vocaciones. Muchas de las vocaciones en los Estados Unidos
ahora vienen de los hijos de los inmigrantes de distintos países de
Latinoamérica tales como México y Colombia, de países Asiáticos como
las Filipinas y la India, y de paíse Africanos como Nigeria y Ghana.
Las vocaciones a las comunidades religiosas de mujeres
(monjas y hermanas), sin duda han sido afectadas por otro desarrollo
en el mundo moderno: los recientes logros de las mujeres en el campo
del trabajo. En el pasado, las religiosas a menudo disfrutaban de oportunidades-
en las áreas de la enseñanza, trabajo en hospitales, en la administración,
y otras áreas- que las demás mujeres no tenían, así que pertenecer a
una comunidad de monjas llegó a ser la forma de realizar sus aspiraciones
profesionales al igual que las espirituales. Hoy en día, en cambio,
hay tantas posibilidades en el campo del trabajo para las mujeres que
éstas pueden muy bien preguntarse: ¿Por qué limitarme a ser monja o
hermana religiosa cuando puedo hacer todas esas cosas (y otras) ahora
mismo sin las "limitaciones" que impone la vida religiosa? Por lo tanto,
las vocaciones a la vida religiosa en las comunidades de mujeres han
recaído más drasticamente en años recientes que en las comunidades de
hombres.
Finalmente, la Iglesia Católica ha perdidio credibilidad
entre muchos de sus partidarios tradicionales. Las razones a que se
debe esto son variadas. Algunas personas están en desacuerdo con las
enseñanzas morales de la Iglesia que todavía siguen siendo bastante
tradicionales y exigentes. Otros se han alejado debido a los esfuerzos
agresivos de evangelización de las denominaciones Protestantes, que
muchas veces aparentan estar más inclinadas al servicio y a la comunidad
que los Católicos. Recientemente la lealtad de los Católicos se ha visto
sacudida por los actuales escándalos de abusos sexuales entre el clero
y los religiosos en los Estados Unidos.
Esta escasez en las fuentes tradicionales de vocaciones
sacerdotales y religiosas ha tenido graves consecuencias para la Iglesisa
en sus esfuerzos de evangelización y humanitarios. Con pocos candidatos
jóvenes entrando en sus filas, el clero está envejeciendo; además, hay
menos para reemplazar a los que han fallecido. Así pués cada vez hay
menos sacerdotes y religiosos para satisfacer las necesidades espirituales
de más y más gente (la población Católica no ha dejado de crecer).
Jesús dijo en el Evangelio: "¡Muchos son los llamados
pero pocos los elegidos!" Desde el principio del Cristianismo, entonces,
ya había necesidad de que más individuos tomasen el reto de seguir una
vocación religiosa. Esa necesidad continua hoy más que nunca.
¿Ha afectado a los religiosos el escándalo
de abuso sexual hoy en la Iglesia?
Por supuesto. Prácticamente todas las Ordenes y congregaciones
religiosas están tomando medidas para asegurarse de que aquellos que
se encomiendan a ellos para su cuidado espiritual no se vuelvan víctimas,
y que los que han sido víctimas en el pasado reciban la ayuda necesaria
que merecen para que puedan sanarse de esta terrible forma de abuso
a través de varias formas de asistencia pastoral. Las comunidades religiosas
están trabajando estrechamente con los obispos de los Estados Unidos
y en conjunto para llevar a cabo el programa trazado en Dallas, Texas,
en Junio 2002, para terminar con el abuso sexual en el clero especialmente
cuando éste implica a menores.
Los Agustinos Recoletos han tenido desde 1992 una póliza
oficial referente a la mala conducta sexual y en la actualidad están
realizando la labor de revisarla y reforzarla en vista de los acontecimientos
recientes.
¿Se permitirá algún día
que se puedan casar los religiosos?
No. Uno de los elementos esenciales de la vida religiosa
es el voto de castidad (junto con los de pobreza y obediencia). El significado
original de la palabra "monje" (mono) era uno solo. Había un significado
espiritual para este propósito por el cual el monje había de tener,
como aconseja la beatitud en el Evangelio, una sola meta, la intención
de sólo servir a Dios. No podría haber ninguna otra persona o cosa que
pudiera competir con su lealtad o afecto sino Dios. La singularidad
de propósito también tomó una realidad física reflejando la realidad
espiritual. El monje vivía solo en el sentido de que no tenía ni esposa
ni hijos y de esta manera mostraba aquella condición espiritual que
todos tendremos después de la muerte, cuando, como dijo nuestro Señor:
"no se entregarán ni serán entregados en matrimonio." Los mismos discípulos
en el Evangelio declaran que "esta es una aclaración difícil," y el
Señor respondió que es sólo para aquellos a quienes se les ha encomendado.
La castidad, entonces, es un regalo de Dios, pero uno que ha de ser
aceptado libremente.
Al contrario de los religiosos, es posible que al clero
diocesano algún día le sea permitido contraer matrimonio, como en realidad
fue en los primeros días de la Iglesia y continua hoy en la Iglesia
Ortodoxa y también en la tradición Protestante del Cristianismo.
¿Pueden los religiosos escoger su trabajo o
donde han de estar asignados?
¡Sí y no! El superior regional de la Orden (el Provincial)
es el individuo al cual se le encomieda hacer las asignaciones en nombre
de la comunidad. El individuo puede y, en realidad, a menudo pide una
asignación en particular. Así pues a menudo hay un diálogo entre el
religioso y el Provincial referente a las asignaciones. No obstante,
ya que el Provincial es responsable del bienestar general de toda la
comunidad, éste tiene la última palabra referente a las asignaciones.
Al hacer las asignaciones se toma en cuenta no solamente las preferencias
del individuo sino que también sus abilidades junto con las necesidades
de la Orden y de la Iglesia.