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Breve Biografía sobre la
Vida del Obispo Alfonso Gallegos, OAR

Obispo Alfonso Gallegos, OAR
Una Familia Cariñosa
El futuro religioso Agustino Recoleto y Obispo Auxiliar de la Diócesis
e Sacramento, Alfonso Gallegos nació en Albuquerque, New Mexico, el 20
de febrero 1931. Era uno de once hermanos amorosamente cuidados por sus padres,
José y Caciana Gallegos. Afonso nació con una condición
de “aguda miopía” que fue una de las razones por las cuales
se mudó la familia de su hogar ancestral en New Mexico al distrito de
Watts en la ciudad de Los Ángeles. Encontraron la ayuda profesional que
buscaban y, después de dos intervenciones cirugías radicales,
se logró corregir parcialmente el deterioro visual del joven y podía
continuar con su educación. El hogar de los Gallegos era uno de oración
y de una fe profunda. La recitación del santo rosario y el estudio del
catecismo fueron una parte del orden del día en casa. La familia escogió
a San José como su particular patrón
El monaguillo y los frailes recoletos
Aun un niño casi ciego tiene sus sueños y aspiraciones. Alfonso,
como monaguillo en la iglesia parroquial de san Miguel, llegó a conocer
a los frailes Agustinos Recoletos encargados de la misma. Esta iglesia pequeña
pronto vino a ser “casa” para los mejicanos-americanos del ‘barrio”
de Watts. La familia Gallegos era una de las familias pioneras de la nueva parroquia.
Los hispanos parlantes Recoletos también se sentían en “casa”
en Watts. Ellos estaban en los comienzos de su apostolado hispano, un ministerio
que tanta importancia para la Iglesia Católica iba a tener en el siglo
XX. El joven Alfonso descubrió su vocación a la vida religiosa
y al sacerdocio aprendiendo el latín de los acólitos de aquellos
tiempos y en el apoyo amical de los religiosos.
El don de si mismo a Dios
El 2 de septiembre de 1950, Alfonso se despidió del barrio de la parroquia
donde había servido como el líder de la organización de
los jóvenes católicos e ingresó en el noviciado de los
Agustinos Recoletos en Kansas City, Kansas. Siguió el proceso normal
del noviciado e hizo los votos de pobreza, castidad y obediencia como religioso.
Progresó también en camino hacia el sacerdocio pero no sin obstáculos.
Durante el tiempo de sus estudios teológicos en Tagaste Monastery en
Suffern, Nueva York, descubrieron que su siempre limitada visión estaba
deteriorando más. La retina del ojo izquierdo había atrofiada
dejándole con nada más que percepción de luz en el ojo
afectado. Comenzaron las autoridades a cuestionar su preparación académica
para el sacerdocio. Todos admiraron su santidad, su humildad, y su entrega a
la comunidad pero ¿sería capaz de completar sus estudios y llenar
los requisitos de la Iglesia para la ordenación sacerdotal? Después
de mucha discusión, fue aprobado finalmente por sus superiores y ordenado
sacerdote el 24 de mayo de 1958.
Sus primeros años como sacerdote
Sus primeros ministerios como sacerdote fueron aquellos de las casas de formación
de los Agustinos Recoletos. Servía como capellán del hospital
local y, también, capellán a varias comunidades de religiosas
cerca de Tagaste Monastery. En 1966, fue enviado al Monasterio de San Agustín
en Kansas City como prefecto de estudiantes y, luego, como maestro de novicios.
Al volver a Tagaste en 1969, comenzó un programa de estudios superiores
para mejor prepararse para afrontar los retos del Concilio Vaticano Segundo
y de los cambios de los tiempos. Seguía en la lucha con los problemas
de la vista pero, con una gran tenacidad y coraje personal, buscaba formarse
para servir cada vez mejor a la Iglesia y al Pueblo de Dios.
Párroco de San Miguel en Watts
En el verano de 1972, Padre Alfonso fue nombrado párroco de la parroquia
de su juventud, San Miguel en el barrio de Watts. Mucho había cambiado
en aquella vecindad. Los alborotos de los años sesenta dejaron detrás
de ellos un vecindario dividido y atemorizado. Muchas de las antiguas familias
mejicanas-americanas se habían mudado a barrios más seguros pero
muchos nuevos inmigrantes, incluso ilegales, seguían llegando al barrio
de Watts. Revitalizar aquella comunidad rota fue la meta del nuevo pastor a
la cual dedicaba todos sus talentos concentrando en la educación de los
niños, fortaleciendo las familias y evangelizando a los jóvenes.
Fue precisamente en Watts donde ganó fama como “capellán”
de los “low-riders”, las pandillas de jóvenes latinos que
se dedicaban a la reconstrucción y a la decoración vistosa de
sus coches. Sus visitas las noches de viernes y sábado 9ª las reuniones
de estas pandillas) se hicieron leyenda en el barrio. En unión con sus
hermanos religiosos, el Padre “Al” llego a revitalizar el viejo
barrio de tal modo que los miembros del consejo parroquial enviaron una carta
a sus superiores diciendo, “son muy raras las ocasiones cuando una persona
puede hacerse cargo de una comunidad que languidece espiritualmente y, con la
gracia de Dios, hacerla renacer por medio de su fe en Dios y el amor a sus gentes”.
Un obispo hispano para Sacramento
Tan exitoso ministerio de parte del Padre Gallegos en una de las vecindadas
más deprimidas de la ciudad de Los Ángeles llamó la atención
de los obispos de California. Después de los seis años en Watts
y un año de párroco de Cristo Rey, fue nombrado director de la
División de Asuntos Hispanos de la California Catholic Conference. Sirvió
dos años en este puesto dedicado a la coordinación de le los esfuerzos
de los obispos y pastores de California a favor de la creciente población
hispana del estado. El día 4 de noviembre del año 1981 fue ordenado
Obispo Auxiliar de la Diócesis de Sacramento, el primer obispo hispano
de aquella diócesis desde los tiempos coloniales. Fue el comienzo de
una labor apostólica de gran dedicación al pueblo de Sacramento,
especialmente, entre los inmigrantes, los varios grupos étnicos, los
pobres y la juventud. Fue particularmente conocido por su defensa de los derechos
de los no nacidos participando en las protestas contra el aborto y promoviendo
su cause en los círculos del gobierno del estado. No faltaba tampoco
a las reuniones callejeras con los “low-riders”. Era up pastor para
todos con fama de ser un sacerdote humilde y santo y, a la vez, siempre alegre
y esperanzador. Le llegó la muerte en un accidente de coche la noche
del 6 de octubre de 1991, vigilia de la fiesta de Nuestra Señora del
rosario. Su muerte fue profundamente sentida por el pueblo de Sacramento. Hubo
una demostración masiva de luto entre los ciudadanos de la ciudad por
la desaparición de este casi ciego pastor, defensor de los no nacidos
y abogado de los marginados. Hoy en día, existe en el “Bishop Gallegos
Square”, con cara al Capitolio del estado de California, una estatua en
su honor, regalo y recuerdo del pueblo de Sacramento.
P. John Oldfield, OAR
***Para una biografía mas detallada del Obispo Gallegos vea el libro
El Obispo del Barrio.

ORACIÓN
Dios Padre, en la persona de
tu siervo,
Obispo Alfonso Gallegos, O.A.R., diste
A tus fieles un pastor de la Iglesia para
Alimentar a tus rebaños con su palabra
Y enseñarles por medio de su ejemplo.
Te rogamos, Padre, que esta vida suya
De santidad y servicio a tu pueblo sea
Reconocida y que este hijo fiel de Nuestra
Señora de Guadalupe sea contado entre
Los santos de tu Reino. Te lo pedimos por
Jesucristo nuestro Señor.
Padre nuestro, Ave Maria, y
Gloria
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